Etiqueta: acoso callejero

¿Qué es “de hombres”?

Columna publicada el 21 de abril de 2017 en la Revista Vice.

Una campaña contra el acoso callejero invita a los hombres a rechazar este comportamiento. Pero, ¿en verdad está cumpliendo su objetivo?

Una campaña contra el acoso callejero lanzada recientemente invita a los hombres de la ciudad a rechazar el acoso diciendo que eso “no es de hombres”. Lo cual nos deja con una profunda pregunta ontológica: ¿Qué es lo que sí es “de hombres”? ¿Fumar Marlboro mientras montas a caballo? ¿Comer carne asada? ¿Usar un desodorante “extremo” para tu día lleno de aventuras? ¿Patinar las llantas del carro? Yo sueño con que la respuesta sea “nada”, porque nada es de un género o de otro; esa división es absurda. Pero a juzgar por esta campaña, estamos lejos de esa respuesta.

La Plaqueja que rompió Internet

Quiero dedicar unas líneas a reflexionar sobre el más reciente caso viral de acoso en Ciudad de México que podríamos llamar “la Plaqueja que rompió Internet” porque es un episodio muy revelador de todos esos debates interseccionales sobre género, clase y raza que desde el feminismo queremos dar.

Resulta que Tamara de Anda, una reconocida bloguera feminista y colaboradora de varios medios iba caminando por la calle cuando un taxista le gritó “guapa”. ¿Quería este taxista entablar una amistad con Tamara (y le digo Tamara porque, antes de que salgan con suspicacias, es amiga mía) o porque pensara que le iba alegrar el día? No. Le grita guapa porque ella estaba ahí y él estaba en su carro, y seguramente hace eso con todas las mujeres que le pasan frente al carro. Mujeres que, como Tamara, se sienten incómodas, intimidadas, asqueadas o como mínimo molestas porque cualquier tipo que esté en la calle crea que puede comentar su cuerpo.

¿Prohibir los piropos?

Columna publicada en El Heraldo el 3 de diciembre de 2016.

En el municipio de Timbío, al sur de Popayán, y con motivo del 25 de noviembre, Día mundial para la eliminación de la violencia contra las mujeres, acaban de prohibir el acoso callejero por decreto. Hoy, por las calles del municipio se pueden ver unas señales en las que se lee: “Eso que tu llamas piropo es acoso callejero y agrede e intimida a las mujeres” o “Un galán no acosa a las mujeres en la calle, haz de Timbío un territorio seguro para ellas”. Las instalaron en seis puntos identificados por las mismas mujeres como los más difíciles de transitar. “Están en la esquina de ‘El bostezo’, cerca de la plaza de mercado, donde se hacen los taxistas y conductores interveredales; en la Terminal de Transporte Transtimbío; en el parque central; en la cancha de fútbol sala donde el domingo en la tarde ninguna mujer se atreve a acercarse y hasta en los alrededores de la Policía y en frente de la Alcaldía” informa el periódico El Tiempo. 

Periodismo de odio

Columna publicada el 16 de marzo de 2016 en Sin Embargo.

Apenas marzo y ya tenemos candidatos al artículo de prensa más misógino del año.

Resulta que la “unidad investigativa” de La Silla Rota, decidió ir a corroborar si era verdad o no que la periodista  Andrea Noel había sido agredida sexualmente en la Condesa este 8 de marzo, Día de la mujer. Con el amor que le tienen los periodistas a los videos de cámaras de seguridad uno creería que el video divulgado por Noel era más que suficiente, pero no, los sabuesos no descansan, y el medio dedicó dos periodistas (¡dos!) para hurgar en la versión de la denuncia y “darle voz” a las opiniones de la pobre PGR, que nunca tiene oportunidad de contar su versión a los medios. Los detectives periodistas sospechan que como Noel ya había escrito sobre un episodio de asalto en el 2015, este episodio de acoso sexual podría ser un invento. (Es que, a nadie lo agreden dos veces en el espacio público en Ciudad de México). Los huecos que intentan hacer al testimonio de Noel, que además se sustenta con un video (¡un video!) incluyen insinuar que su testimonio es falso porque no quiso hacerse la pinche prueba psicológica revictimizante que ordena el protocolo (volveré sobre esto más adelante) y citan a “fuentes al interior de la Procuraduría capitalina” que dicen que Noel no quería poner una denuncia sino pedir los videos de las cámaras (esto de ninguna manera desmiente su testimonio) y que es mentira que dejaran de ayudar a otra víctima, que lloraba en la sala, para atender a Noel. No, no revisaron los registros de atención de la Procuraduría, les bastó con el conveniente testimonio de los anónimos funcionarios. Los indagadores también presentan como prueba que los artículos de Buzzfeed tengan títulos formuláicos o repetitivos y parecen insistir en que no es posible que una misma mujer haya sido víctima de varias agresiones en al calle en la Ciudad de México. También sugieren que Noel mintió sobre su cargo en Vice en las entrevistas (lo cual es falso, en su perfil de Twitter siempre ha sido claro que es la ex-cooordinadora para Latam). Además, les parece insólito que una periodista atacada reaccione queriendo hacer un reportaje al respecto de su ataque. Periodismo misógino, revictimizante y desinformador. ¡Bien hecho muchachos! Lo que necesita México son más periodistas al servicio del poder.