Categoría: Política de drogas

Mujeres, drogas y daños colaterales

Columna publicada el 20 de abril de 2016 en El Espectador.

Para Colombia —y más en el contexto de un proceso de paz y ante la perspectiva de un posconflicto en el que los neoparamilitares estarán financiados por el narcotráfico—, las tendencias prohibicionistas en materia de drogas auguran tormentas, y por eso el discurso que el país adopta a nivel internacional (como en UNGASS 2016) últimamente es de un progresista moderado a favor de la legalización.

Sin embargo, este discurso progre internacional sigue sin tener eco en la vida cotidiana del país, en donde la estigmatización mantiene escondido el problema de salud pública y los policías arrestan según sus prejuicios personales, usualmente alienados con el clasirracismo nacional. No hay una política efectiva porque no hay implementación del discurso. No habrá un cambio hacia la legalización en los contextos internacionales si no se logran cambios internos palpables, en los que se note que el Estado colombiano empieza a entender el problema de drogas desde el lente de los derechos humanos.

Las palabras del “Chapo”

Columna publicada el 13 de enero de 2016 en El Espectador.

“Es una realidad que las drogas destruyen”, dijo El Chapo Guzmán en su entrevista para Sean Penn para la revista Rolling Stone, revelada en días posteriores a su recaptura.

Penn le pregunta si se siente responsable por todas las vidas que ha “acabado” debido al consumo de drogas, el capo afirma que no, y luego le dice que no cree que el narcotráfico se vaya a acabar con su posible captura. En lo segundo, El Chapo tiene razón. Pero la razón de fondo por la que el narcotráfico no se acaba con la captura de narcos es que siguen vivos montones de prejuicios sobre las sustancias psicoactivas. El Chapo nos recita la más importante de todas estas falacias: que las drogas destruyen.

La mata que salva

Columna publicada el 16 de diciembre de 2015 en El Espectador.

El mes pasado se anunció que Colombia está a punto de legalizar el uso medicinal de la marihuana.

El decreto, construido por medio de un acuerdo entre los ministerios de Salud, Justicia y Agricultura, sólo está esperando la firma del presidente Santos que, aunque se muestra favorable al tema, lo tiene traspapelado hace varias semanas.

El decreto contempla la legalización del cultivo, y la fabricación y distribución de la hierba con fines medicinales. La idea también es exportar estos productos a países donde su uso y comercio sea también legal con fines medicinales. El decreto permitirá sacar una licencia para el cultivo y permitirá una licencia diferencial de investigación para entidades debidamente reconocidas por el Ministerio de Educación. También define que no se requerirá licencia para el autocultivo de hasta 20 plantas de cannabis, destinadas al uso personal y cuya comercialización estaría expresamente prohibida. Aunque el decreto se ha presentado como una política muy de avanzada, en realidad reglamenta una ley de hace casi 30 años: el artículo 3 de la Ley 30 de 1986, que ya habla de la distribución, producción y comercialización de la planta con fines medicinales y científicos. Este decreto se ve complementado por un proyecto de ley del senador Galán que reglamenta el artículo 49 de la Constitución: “El porte y el consumo de sustancias estupefacientes o psicotrópicas está prohibido, salvo prescripción médica”. Este proyecto ya fue aprobado en segundo debate y ahora su discusión será en la Comisión Primera y la plenaria de la Cámara de Representantes. Con esto se evidencia que el uso medicinal de la marihuana en Colombia es legal desde hace rato, y lo que están haciendo el Congreso y el Gobierno es ponerse al día con una tarea pendiente desde hace casi 30 años.

Marihuana y feminismo

Columna publicada el 6 de noviembre de 2015 en Sin Embargo.

Esta soy yo en el 2006 en una marcha por la legalización en Bogotá.Esta soy yo en el 2006 en una marcha por la legalización en Bogotá.

Argumentos para la legalización de la marihuana (y otras drogas recreativas) sobran, pero además, creo que desde el feminismo hay muchas razones importantes para apoyar la legalización, y tienen todo que ver con la reciente Sentencia mexicana que abre la puerta a la despenalización del consumo recreativo en el país.