Categoría: Misoginia en Internet

Santos, el cuchacho

Columna publicada el 14 de abril de 2016 en El Espectador.

Hace unas semanas, La Pulla, un proyecto proyecto de contenidos audiovisuales y críticos hecho por periodistas jóvenes de El Espectador, “rompió internet”. Detrás del proyecto están Santiago La Rotta, Daniel Salgar, Juan David Torres, Juan Carlos Rincón y María Paulina Baena, que furiosa y magistralmente presenta los contenidos de los videos. Como lo dicen de forma manifiesta en su primer video, las razones para la rabia están justificadas, y le apuestan a simplificar el lenguaje, pero no a perder profundidad; todo lo que dicen está sustentado en artículos del periódico. Los videos no duran más de tres minutos y se encuentran en Youtube y, como ellos mismos lo dicen, le “hablan a una generación que se informa distinto”: los millenials.

Extraordinaria

Columna publicada el 9 de abril de 2016 en El Heraldo.

El domingo pasado, el cartagenero Juan Carlos Puerta tuvo la grandiosa idea de acosar a una mujer. Le tomó una foto en una fiesta, sin su consentimiento, y se la mandó, a través del inbox de Facebook, con un mensaje lascivo e intimidante sobre las cosas que le quería hacer con su lengua. A todas nos ha pasado algo así. Y cuando pasa nos sentimos sucias, y lo peor: nos sentimos culpables. ¿Por qué me puse esa ropa? ¿Por qué me atreví a salir de la casa? Y luego, con esa sensación de asco, que debería ser contra el acosador, pero que se revierte contra nosotras mismas, nos quedamos calladas. Ese domingo, sin embargo, pasó algo extraordinario.

La misoginia oportunista

Columna publicada el 27 de noviembre de 2015 en Sin Embargo.

El 25N también es un día para alborotar la misoginia. Encontré en mi feed de redes sociales artículos que hablan de “la invisible violencia de género contra los hombres”, otros tantos status afirmando que #ALosHombresTambién (que es el nuevo #NoTodosLosHombres), columnas que la campaña de la ONU para pintarse los labios de naranja era inútil, o criticando a “las feministas” por todo lo que no vemos o hacemos y la infinidad de cosas que nos faltan. El 25N también es el día de la misoginia soterrada, que con un oportunismo nada original aprovecha el tema para señalar a las feministas y recordarnos que pensemos en los hombres.

Internet y los cuerpos

Columna publicada el 28 de octubre de 2015 en El Espectador.

En 1996 el ensayista y poeta, John Perry Barlow publicó la Declaración de independencia del Ciberespacio y lo presentó como un mundo “que está en todas partes y en ninguna, y en donde no vive ningun cuerpo”.

También dijo que estábamos “creando un mundo al que se puede entrar sin privilegios ni prejuicios, sin que importe la raza, el poder económico, la fuerza militar o el lugar de nacimiento”. Por supuesto que para un hombre blanco y cisgénero como Perry, Internet plantea un mundo sin fronteras. Pero no es lo mismo ser un gringo que ser una mujer emberá. El acceso a Internet en el mundo no es igualitario y no puede desvincularse de nuestros cuerpos.

Wikileaks versus “las feministas”

Recientemente la cuenta de Wikileaks en Twitter decidió señalar a un nuevo “opresor” de la libertad de expresión: “las feministas”. Según la organización, “el feminismo” es un “vehículo reaccionario para empujar intereses de los Estados, tales como la censura y el encarcelamiento”. Luego, básicamente dijeron que desde las acusaciones por violación que penden sobre la cabeza de su líder, Julian Assange, han sido falsificadas por “fichas del gobierno”, una teoría muy popular entre los seguidores de este activista por la libertad de expresión. Otros tuits de Wikileaks afirman que “para proteger a las mujeres de la ‘violencia online’ el mundo necesitará mucha censura online”, (sí, escriben violencia online entre comillas); mientras que en otro tuit se lee: “¿Acaso el feminismo moderno tiene un problema con la libertad de expresión?”.

The digital divide: a report from Latin America

Chapter of the foundation Plan UK’s annual report, “State of the World’s Girls Report 2015”. October 2015.

When I was 11, we learned how to use the Logo operating system in computer classes in Barranquilla. Since I didn’t have a computer at home I had to write out all the calculations manually and I would use pencil drawings and a typewriter to do my homework. We got our first computer at home in 1996. At school it was always the boys who knew most about computers. They were the ones who studied systems engineering. I studied philosophy and visual arts. The closest I came to systems engineering was probably maths, but it depressed me to think that if I studied maths I wouldn’t be attractive and I would end up alone. Of course, that’s being really superficial. Or maybe it isn’t, because the need to feel accepted and loved is no small thing. Perhaps I was just very young at the time and didn’t realise that my own choices were influenced by machista prejudices.

Miedo en Los Andes

Columna publicada el 14 de octubre de 2015 en El Espectador.

Hace poco supimos de amenazas en la red social Grindr contra activistas LGBT y estudiantes de la Universidad de los Andes.

Desde que la denuncia se hizo pública se ha sabido de, al menos, 22 casos de amenazas con las mismas características contra estudiantes uniandinos. Grindr es una red social creada especialmente para que hombres homosexuales puedan conocerse y encontrarse, con fines que van desde la amistad hasta los encuentros sexuales. En el perfil de cada persona aparecen su nombre (que puede ser seudónimo), edad, peso, estatura, y algunas fotos. Grindr fue la primera aplicación móvil en usar la geolocalización para facilitar estos encuentros y es la precursora de la popular red Tinder, usada mayoritaria —aunque no exclusivamente— por heterosexuales.