Categoría: Derechos de la población LGBT

¿Qué pasaría si los hombres menstruaran? La broma que se volvió un debate feminista en redes

Columna publicada el 7 de septiembre de 2016 en Univisión.

#ifmenhadperiods (#SiLosHombrestuvieranelperiodo) se hizo trending topic cuando la Doctora Jennifer Gunter dijo que “si los hombres tuvieran periodos las toallas sanitarias serían gratuitas”. La gente siguió tuiteando cosas como que la sangre sería motivo de orgullo y fanfarronería, que habrían licencias especiales para quedarse en la casa y todo tipo de facilidades y concesiones para que el mundo se adapte a los cuerpos de los hombres (es decir los privilegiados) ahora menstruantes.

Ni Juanga pudo quitarnos la homofobia

Columna publicada el 31 de agosto de 2016 en Univisión.

Vamos por partes: Juan Gabriel significa “algo”, poco o mucho, revolucionario o domesticado, la vida, el personaje, la música de Juan Gabriel provoca una reflexión sobre esa categoría de “lo masculino”.

Por dos razones: la primera es que sus canciones (música y letra) han servido para que los y las latinoamericanas hagamos sentido de esa cosa tan rara, e inaprehensible por el lenguaje, que es el amor. Y el desamor. Nos guste o no (y la verdad es que a la mayoría nos gusta) la música de Juan Gabriel ha estado ahí para nosotros, para ayudarnos a hacer sentido de los sinsentidos más grandes. Por eso su muerte nos toca de manera personal: él estaba ahí en esos momentos decisivos de nuestras vidas para ayudarnos a contar nuestra historia. De esta manera Juan Gabriel se incrusta en nuestra biografía, y en esa medida hace parte de las narraciones que tenemos sobre los hombres y sobre el amor romántico.

La segunda razón es que Juan Gabriel era evidentemente homosexual. Y esta obviedad es un problema en un país en donde los ídolos románticos son binarios machos bigotones. En el arte y el entretenimiento hay millones de personas de la comunidad LGBTI que tienen que permanecer en el clóset para ser aceptados en el trabajo.

Las marchas del odio (y una esperanza)

Columna publicada el 13 de agosto de 2016 en El Heraldo.

Las Marchas de odio el miércoles en Barranquilla son una vergüenza para la ciudad. Fue un tenebroso contrasentido llenar la Plaza de la Paz con un reclamo por la discriminación y la violencia; un testimonio de la ignorancia y fanatismo conservador de muchos barranquilleros. El alcalde Char, como sabe que esos son votos, dio unas declaraciones ni fu ni fa: “Barranquilla es incluyente pero cree en los valores familiares”. Pero no, Barranquilla no es incluyente, y usa el término “valores familiares” para justificar una discriminación que, además de ser inconstitucional, cobra vidas: el Caribe es la región de Colombia con más crímenes de odio contra la población LGBTI.

Consejos prácticos para ser un hombre aliado del feminismo

Columna publicada en I-D Vice el 10 de agosto de 2016.

Hay muchas discusiones sobre si los hombres pueden o no ser feministas, algunas son teóricas, algunas son críticas a la manera en que algunos hombres cooptan el feminismo. Sin embargo, también hay muchos hombres que creen en la igualdad de género y tienen la mejor intención y de verdad quieren ayudar. Algunos me han dicho que no saben qué pueden hacer ellos por el feminismo y la primera respuesta es que yo no se los puedo enseñar, ni estoy obligada a darles una clase de feminismo ni puedo decirles cómo vivir sus vidas como hombres. No me corresponde. Sin embargo sí puedo hablar de cosas concretas que, como mujer y como feminista, sé que pueden ayudarnos a que nuestras vidas sean más fáciles. Simplemente son ejemplos puntuales y prácticos basados en mis interacciones con el paradigmático “hombre cisgénero heterosexual blanco o mestizo de clase media o alta y educado”, que para efectos de brevedad en este texto llamaremos “Man”. Con M mayúscula porque es un modelo arquetípico. Quizás no todas estas categorías les aplican, pero sí son las características que determinan a la masculinidad paradigmática y el privilegio en nuestra sociedad.

Así que a continuación les presento 13 cosas que pueden hacer por la igualdad de género. No son las únicas, son apenas las que a mí me parecen importantes para comenzar. Algunas no les van a gustar porque pueden sentirse incómodos, eso está bien. El feminismo es incómodo, si le van a entrar, acostúmbrese. No están obligados a hacerlas, no son mandamientos. Ni trucos para levantar. Tampoco van a recibir una estrellita. Pues no son pedidos caprichosos sino gestos puntuales de cómo usar sus privilegios para hacer más fácil y justa la vida de los demás.

  1. Reconocer su privilegio

No, que nos dejen entrar gratis al bar no es un privilegio. Ustedes lo saben, nos van a dar trago gratis para emborracharnos y que seamos “presa fácil” de algún muchacho que quiere sexo sin esforzarse. No existe tal cosa como el privilegio de ser mujer, ser mujer es nacer con muchas desventajas que quizás los Manes no pueden entender porque para sus vidas privilegiadas son inimaginables. Los Manes no tienen que pensar en qué ponerse antes de salir de la casa para estar seguros, seguramente van a ganar más por hacer el mismo trabajo que una mujer y toda la vida la sociedad lleva aplaudiéndoles que sean líderes y escuchan sus ideas. Por eso hay un mug feminista que dice “Quisiera tener la seguridad de un hombre blanco mediocre”. A diferencia de las personas trans, nadie les pregunta a los Manes si ese es su verdadero nombre o si su género es el correcto. Tampoco hay leyes que les prohiban una intervención médica que pueda ser necesaria para salvar sus vidas, como la interrupción del embarazo.

Manes: el mundo es suyo, las calles, los horarios laborales, la política, todo está hecho para sus cuerpos y muchos de estos privilegios son irrenunciables. Lo mínimo que pueden hacer es reconocerlo. Porque reconociendo su privilegio pueden usarlo para abrirle espacios a otras personas que no lo tienen.

La manzana

Columna publicada en El Espectador el 4 de agosto de 2016.

En el mito fundacional de la cosmogonía judeocristiana, Adán y Eva fueron expulsados del “Paraíso” por caer en “la tentación de morder el misterioso fruto del «Árbol del conocimiento»”. Adán y Eva, “menores de edad”, no saben, por lo tanto, no tienen “culpa” (o responsabilidad). Morder del fruto del Árbol del conocimiento les levanta un velo de los ojos. Esa desobediencia por “querer saber”, que es en esencia una postura crítica ante la autoridad (Dios), hace que Adán y Eva sean expulsados del Paraíso cargando con el “pecado original”.

Uno puede hacer muchas interpretaciones de esta historia paradigmática del pensamiento occidental. Por ejemplo, uno podría entender que es propio de lo humano el interés por el conocimiento y que con la expulsión del Paraíso nació el libre albedrío. Otra interpretación, que confunde inocencia con ignorancia, apunta a que el conocimiento es malo y que debemos obedecer ciegamente a la autoridad religiosa sin cuestionarla. Aunque esa obediencia a la doctrina judeocristiana es selectiva. Nadie impulsa referendos para prohibir el cerdo y el camarón. En realidad esa “obediencia ciega” se ocupa de defender a toda costa las estructuras tradicionales de poder y el statu quo. Aquí nace una de las vetas más nefastas del cristianismo: una persecución contra la ciencia, y contra cualquier individuo que cuestionara estas estructuras de poder, y que llevó a muchos y muchas a la hoguera. Los cristianos (y quienes hemos sido educados en la cultura cristiana) le debemos a la humanidad todos estos asesinatos, cometidos en defensa de la ignorancia y el poder, pero en nombre de la fe.

¡Bienvenidos los baños neutros!

Columna publicada en El Espectador el 21 de julio de 2016.

El rector de la Universidad Externado, Juan Carlos Henao (exmagistrado de la Corte Constitucional), anunció que en uno de los pisos de cada edificio de la universidad habrá baños mixtos. “Tengo la firme convicción de que pregonar estos principios propicia el avance en la formación de quienes creen en la perfectibilidad humana y en sociedades más democráticas”, explicó el rector. “Los baños para todos los géneros, baños mixtos o baños neutros en espacios educativos y laborales han sido un movimiento reciente en Estados Unidos”, explica la colombiana Mati González, abogada de Colombia Diversa y una de las voces más visibles en la lucha por los baños públicos neutros o mixtos en América. Recientemente, durante su paso laboral por la OEA, González logró que se creara un baño neutro que, según afirma la circular de la Organización, busca “proveer un ambiente de trabajo seguro para empleados que sean trans y servir como ejemplo a los Estados americanos para hacer accesibles los espacios laborales a personas trans”.