Categoría: Estética (pop, arte y poder)

El ojo morado de Carolina Sanín

Columna publicada el 2 de noviembre de 2016 en El Espectador.

Escribir el título de esta columna me dio terror y dolor.

Resulta que existe un grupo en Facebook que se llama “Chompos”, en donde estudiantes de los Andes, la universidad más cara y “exclusiva” (¿o excluyente?) de este país, se dedican a reproducir y glorificar formas de violencia que están naturalizadas en Colombia: el racismo, el clasismo y el machismo. Hace unas semanas se les ocurrió hacer un meme en el que comparaban a mujeres con comida. Y no a las mujeres en general, sino a unas muy específicas: Carolina Sanín y María Paulina Baena, que son dos voces fuertes en el panorama de opinión nacional. No las escogieron para el meme por ser bonitas o atractivas, para elogiarlas por su voz o hacerles un cumplido. Lo que tienen en común Sanín y Baena es que son mujeres que se salen de los roles de género tradicionales y con eso, desafían el statu quo. Así que la manera de “devolverlas a su puesto” es reducirlas a un objeto de consumo como la comida, y todo esto envuelto en el cuentico de que es “solo un chiste”.

Chismosas

Columna publicada el 27 de octubre de 2016 en El Espectador.

Hace unos días el Distrito de Bogotá sacó en Transmilenio unas piezas de publicidad gráfica para anunciar que los robos en este sistema de transporte público se han reducido en un 42%.

El material está compuesto por cuatro piezas, cuatro intrascendentes y dos sexistas. Los medios lo reportan usando expresiones como: “califican de”, “las redes sociales dicen” que es “sexista”, con la palabra entre comillas como si estuviera en duda, pero ninguno se atreve a decir que en efecto lo es, como si no fuera claro y evidente. Se trata de dos fotos: en una aparecen dos mujeres hablando y en la otra un hombre hablando por celular con un maletín. Hasta ahí vamos bien, ellas podrían ser compañeras de trabajo planeando una reunión, él podría estar armando cizaña, no lo sabemos. Pero en la foto de las mujeres se lee “Transmilenio más seguro a la hora del chisme” y en la del hombre “incluso a la hora de los negocios”. Porque ya ven, parece que los hombres hacen negocios y las solo mujeres echamos chisme. Es decir: las dos piezas gráficas nos muestran esos prejuicios que tenemos todos y que corresponden a unos estereotipos de género falsos y dañinos.

Feminismos y pop: caminos estéticos para hablar de derechos humanos

Estereotipas, “feminismo pop latinoamericano” es una colectiva que busca incidir en la manera en la que las mujeres jóvenes piensan sobre el feminismo y la desigualdad de género. Para ello, tratamos de traducir las grandes ideas del feminismo a un lenguaje y un formato asequible utilizando el humor, la estética del pop y las nuevas tecnologías.

Somos feministas porque nadie debe ser discriminado por su género o/y orientación sexual, clase, raza, etnia, lugar de origen, y los feminismos nos han dado las herramientas y los argumentos para hacer una revolución pacífica que resulte un mundo más justo. Somos latinoamericanas porque creemos en la importancia de los lazos no solo entre mujeres y entre personas sino entre regiones y la importancia de generar, en nuestra lengua, nuestras propias historias, referentes, símbolos y discursos. Somos pop porque creemos que el medio importa para transmitir el mensaje y que el pop es un lenguaje perfecto para hacer que las ideas del feminismo impacten nuestra cultura y cambien el sistema.

Muchas de las expresiones de los feminismo que se dieron en la tercera ola tuvieron que ver con la apropiación de insultos, ataques y prejuicios, a través de medios visuales, audiovisuales, a través del lenguaje y de las subculturas. Estas también son formas de renacer del discurso de víctima (otro meme), pues sí, las mujeres somos víctimas pero nadie quiere hablar desde esa posición, quizás conviene tomar una postura crítica frente a lo resbaloso que es el sexismo, el racismo, el clasicismo y otros memes de dominación tejidos en nuestra cultura. Un ejemplo perfecto son las Guerrilla Grrrls, las Riot Grrrls, que con solo suprimir una vocal de la palabra convirtieron un insulto condescendiente en un rugido. Estos son los referentes directos de Estereotipas. Referentes que también se enfrentan a la pregunta de si movimientos como los feminismos, que buscan desmontar el patriarcado, puedan existir dentro de su mejor aliado que es el capitalismo. La primera respuesta es sencilla: el feminismo siempre ha tenido que lidiar con el capitalismo, algunas de las vetas más poderosas del movimiento de mujeres nacieron de sus entrañas. Pero el capitalismo es un modelo económico de explotación, y en una sociedad patriarcal las explotadas terminan siendo las mujeres. Por eso el feminismo le debe al capitalismo una crítica permanente. Y se mantiene la pregunta: ¿se puede hacer feminismo y resistencia, con el lenguaje natural del capitalismo que es el pop?

Por qué es importante que ‘Modern Family’ haya invitado a su elenco a un niño transgénero

Columna publicada el 28 de septiembre de 2016 en Univisión.

Esta semana Modern Family, en su capítulo “A Stereotypical Day”, presenta una historia en la que Lily, la hija de Cam y Mitch, la pareja gay de la serie, invita a jugar a un amiguito de ocho años, que, además, es transexual. Y para sorpresa del mundo, el personaje está interpretado por por Jackson Millarker, de 8 años, quien de hecho, es un niño transexual. Cuando Modern Family se estrenó, en 2009, la premisa de la serie era provocadora y hasta transgresora (moderna): una familia que contaba con una pareja gay casada, con una inmigrante colombiana, y el obligado referente de la familia tradicional con el núcleo de Phill y Claire. Pero han pasado siete años, y hoy en día, Modern Family tiene poco de moderna, la cultura pop de hoy está llena de parejas de homosexuales (eso sí, la mayoría son hombres blancos) y ser latina, al menos en televisión, se puso de moda. Sin embargo, este capítulo revive el espíritu original de la serie, que consistía en que las familias modernas son diversas, haciendo algo que nunca ninguna serie estadounidense había hecho antes: hablar de la transexualidad en los niños, y más importante todavía: con un niño actor transexual interpretando ese papel.

La táctica del avestruz

Columna publicada el 21 de septiembre de 2016 en El Espectador.

Acaba de levantar indignación en Colombia una encuesta del DANE, aplicada a adolescentes entre los 12 y los 16 años, por mandato de la Ley 79 de 2001, que busca medir las experiencias que tienen respecto al sexo.

Contiene preguntas explícitas, como si han recibido sobornos a cambio de sexo, o si han sido tocados sexualmente sin su consentimiento y por quién. “Los niños y niñas que no están sometidos a este tipos de experiencias, simplemente no avanzan en el cuestionario electrónico”, dijo a RCN Radio el director del DANE, Mauricio Perfetti. Sin embargo, los padres de familia se enteraron del cuestionario y están indignadisimos, protestando, porque las preguntas son “agresivas”, “bruscas”, que ese no es el lenguaje, y los colegios dicen que no quieren aplicar la encuesta sin el consentimiento expreso de los padres y que, no importa que en Colombia esté prohibido negar datos estadísticos, no preguntarán lo que no quieren saber.

Ni Juanga pudo quitarnos la homofobia

Columna publicada el 31 de agosto de 2016 en Univisión.

Vamos por partes: Juan Gabriel significa “algo”, poco o mucho, revolucionario o domesticado, la vida, el personaje, la música de Juan Gabriel provoca una reflexión sobre esa categoría de “lo masculino”.

Por dos razones: la primera es que sus canciones (música y letra) han servido para que los y las latinoamericanas hagamos sentido de esa cosa tan rara, e inaprehensible por el lenguaje, que es el amor. Y el desamor. Nos guste o no (y la verdad es que a la mayoría nos gusta) la música de Juan Gabriel ha estado ahí para nosotros, para ayudarnos a hacer sentido de los sinsentidos más grandes. Por eso su muerte nos toca de manera personal: él estaba ahí en esos momentos decisivos de nuestras vidas para ayudarnos a contar nuestra historia. De esta manera Juan Gabriel se incrusta en nuestra biografía, y en esa medida hace parte de las narraciones que tenemos sobre los hombres y sobre el amor romántico.

La segunda razón es que Juan Gabriel era evidentemente homosexual. Y esta obviedad es un problema en un país en donde los ídolos románticos son binarios machos bigotones. En el arte y el entretenimiento hay millones de personas de la comunidad LGBTI que tienen que permanecer en el clóset para ser aceptados en el trabajo.