Categoría: Otras publicaciones

La Plaqueja que rompió Internet

Quiero dedicar unas líneas a reflexionar sobre el más reciente caso viral de acoso en Ciudad de México que podríamos llamar “la Plaqueja que rompió Internet” porque es un episodio muy revelador de todos esos debates interseccionales sobre género, clase y raza que desde el feminismo queremos dar.

Resulta que Tamara de Anda, una reconocida bloguera feminista y colaboradora de varios medios iba caminando por la calle cuando un taxista le gritó “guapa”. ¿Quería este taxista entablar una amistad con Tamara (y le digo Tamara porque, antes de que salgan con suspicacias, es amiga mía) o porque pensara que le iba alegrar el día? No. Le grita guapa porque ella estaba ahí y él estaba en su carro, y seguramente hace eso con todas las mujeres que le pasan frente al carro. Mujeres que, como Tamara, se sienten incómodas, intimidadas, asqueadas o como mínimo molestas porque cualquier tipo que esté en la calle crea que puede comentar su cuerpo.

Los tiempos de la mentira

Columna publicada en la Revista Contacto de la Universidad del Norte, Barranquilla, edición de diciembre de 2016.

Nadie se dio cuenta de cómo las noticias falsas se tomaron las creencias populares hasta que se notó en las urnas debacles como Brexit, el No al Plebiscito del proceso de paz colombiano, la elección de Trump como presidente de los Estados Unidos. Nadie se dio cuenta, pero estaba ocurriendo frente a nuestras narices.

Hace un par de años unas niñas se empezaron a desmayar en el Carmen de Bolivar. Primero dijeron que era el diablo. Pero pronto los padres de familia y hasta personal de los colegios, estaban convencidos de que la culpable era la vacuna contra el papiloma humano, que les había sido aplicada meses atrás en una campaña del Ministerio de Salud. La vacunación masiva se debió a que esta vacuna, que previene virus de de transmisión sexual del papiloma humano, que produce el cáncer de cuello uterino, es una de las principales causas de mortalidad de mujeres en Colombia. La vacuna solo es efectiva si se aplica antes de comenzar la vida sexual, y por eso se le puso a niñas en los primeros años de bachillerato. La historia tuvo eco en los medios de comunicación, que llegaron hasta a afirmar que la vacuna causaba suicidios. Aunque el Ministerio de Salud sacó miles de estudios e informes, no hubo poder humano para desmentir el mito de que la vacuna era nociva, y hasta la fecha, la cosa se discute.

Colombia: Botched plastic surgeries and misogyny

Columna publicada el 12 de diciembre de 2016 en Al Jazeera. Para leer la versión en español, haga click aquí.

This column was published December 12, 2016, in Al Jazeera. For the Spanish version click here.

Colombian women, victims of unsafe plastic surgeries, struggle to find justice and understanding in a sexist society.

In Colombia, more than 350,000 plastic surgeries are performed each year; that is, 978 procedures a day, 40 an hour and three procedures every five minutes.

Plastic surgery is one of the most profitable branches of medical services in the country. The demand for cosmetic procedures responds to a massive need, fed by the hyper-sexism of the Colombian society which limits the professional and personal opportunities for women. Often, “being pretty” is the only way forward for a Colombian woman.

This is why it is understandable that there is such a high demand for such surgeries and so little regulation. Over the past decades, Colombia gradually became the perfect setting for offering unsafe surgeries like labiaplasty (learn about labiaplasty Melbourne precautions), as the government took no serious action against the surgeries and victims felt too afraid to speak out.

Carnicería y estafa: las cirugías plásticas inseguras en Colombia

Columna publicada en Al Jazeera el 12 de diciembre de 2016. El texto fue publicado en inglés y esta es la versión en español.

En Colombia se hacen 357.115 cirugías plásticas por año, es decir, 978 procedimientos por día, 41 por hora y casi que un procedimiento por segundo. La cirugía plástica es una de las ramas más rentables de la medicina en el país, porque la demanda de procedimientos cosméticos responde a una necesidad masiva, creada por una sociedad hiper-machista que limita las posibilidades profesionales y personales de las mujeres. Por eso, en algunos contextos colombianos “ser bonita” es la única manera de salir adelante. Por eso es más que comprensible que muchas mujeres busquen hacerse cirugías cosméticas y una demanda tan alta, sin una regulación clara, es el escenario perfecto para que se empiecen a ofrecer cirugías inseguras. A diferencia de otras víctimas de malas prácticas médicas, las víctimas de la cirugía estética son revictimizadas por el prejuicio de que “ellas se lo buscaron” y que es un “castigo por su vanidad”. A esto se suma lo doloroso que es hablar públicamente de un cuerpo que no reconocemos; implica hacer públicos nuestros miedos más profundos. Se dan entonces dos condiciones para el abuso: hay una alta demanda de cirugías plásticas que nace de una urgencia vital (el libre desarrollo de la personalidad) y es poco probable que las víctimas hablen pues serán juzgadas cruelmente por la sociedad.

Feminismos y pop: caminos estéticos para hablar de derechos humanos

Estereotipas, “feminismo pop latinoamericano” es una colectiva que busca incidir en la manera en la que las mujeres jóvenes piensan sobre el feminismo y la desigualdad de género. Para ello, tratamos de traducir las grandes ideas del feminismo a un lenguaje y un formato asequible utilizando el humor, la estética del pop y las nuevas tecnologías.

Somos feministas porque nadie debe ser discriminado por su género o/y orientación sexual, clase, raza, etnia, lugar de origen, y los feminismos nos han dado las herramientas y los argumentos para hacer una revolución pacífica que resulte un mundo más justo. Somos latinoamericanas porque creemos en la importancia de los lazos no solo entre mujeres y entre personas sino entre regiones y la importancia de generar, en nuestra lengua, nuestras propias historias, referentes, símbolos y discursos. Somos pop porque creemos que el medio importa para transmitir el mensaje y que el pop es un lenguaje perfecto para hacer que las ideas del feminismo impacten nuestra cultura y cambien el sistema.

Muchas de las expresiones de los feminismo que se dieron en la tercera ola tuvieron que ver con la apropiación de insultos, ataques y prejuicios, a través de medios visuales, audiovisuales, a través del lenguaje y de las subculturas. Estas también son formas de renacer del discurso de víctima (otro meme), pues sí, las mujeres somos víctimas pero nadie quiere hablar desde esa posición, quizás conviene tomar una postura crítica frente a lo resbaloso que es el sexismo, el racismo, el clasicismo y otros memes de dominación tejidos en nuestra cultura. Un ejemplo perfecto son las Guerrilla Grrrls, las Riot Grrrls, que con solo suprimir una vocal de la palabra convirtieron un insulto condescendiente en un rugido. Estos son los referentes directos de Estereotipas. Referentes que también se enfrentan a la pregunta de si movimientos como los feminismos, que buscan desmontar el patriarcado, puedan existir dentro de su mejor aliado que es el capitalismo. La primera respuesta es sencilla: el feminismo siempre ha tenido que lidiar con el capitalismo, algunas de las vetas más poderosas del movimiento de mujeres nacieron de sus entrañas. Pero el capitalismo es un modelo económico de explotación, y en una sociedad patriarcal las explotadas terminan siendo las mujeres. Por eso el feminismo le debe al capitalismo una crítica permanente. Y se mantiene la pregunta: ¿se puede hacer feminismo y resistencia, con el lenguaje natural del capitalismo que es el pop?